lunes, 4 de enero de 2010

Columna de humo en el cenicero.
Un supiro y me desvío.
Jamás caeré.
Taquicardia y momentos soporíferos.
Cuatro risas en cinco minutos.
Me enciendo.
De tantas formas me miras.
Sigo desCONCERTada.
Estoy donde siempre.
No tengo una conversación decente.
Miente sin mente hasta que reviente.
Estoy demente.
Escondo la cabeza debajo de un ala.
Confundo la A con un uno y tantas cosas más.
Otra vez los colores.
Ya no me gustan las casualidades.
Ni mala suerte, ni malas rachas.
Lo que existen son las putadas.
Al menos advierto de mis artes.
Perder la dignidad por amor.
Arte y más arte.
Reparte.

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