jueves, 20 de mayo de 2010

Todo lo viejo ha sido nuevo.
He oído tantas veces esos acordes. Diez segundos y empieza a cantar.
Un tío más. Pronto me canso.
Me confundo. Se parecen tanto... ya no sé si estoy hablando de música o de amores viajeros.
Pasajeros. La misma guitarra. Otro mástil roto.

Maracas. Suenan y me atrapan. Rimas imbéciles para los que buscan un espejo.
Consuelo de tontos. Orgullo de tantos.
Canto. Más alto... con la cabeza a pájaros no se puede volar.
No puedo parar. Flashes ochenteros.
Me aburren. Rude. Nude. No quiero más.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada