lunes, 21 de marzo de 2011

la hora de los monstruos. se difuminan, resbalan, gotean. crecen o desaparecen según me venga en gana. no me puedo controlar. son las dos y dos minutos. mentira. es una pose más. queda de lujo. cierro los ojos y aparecen luces de colores, diferentes clases de tejidos que se clavan bajo las uñas, me presionan las costillas y menguan mi capacidad pulmonar. el corazón me va más rápido, se hunde más profundo. dos por segundo. coronas de laurel para estos pensamientos. carreras amañadas en las que siempre gana el mismo. apuesto sobre perdido. me agarras por la cintura. hazte un solo. pienso mirar. tengo los ojos huecos. se me escapan las ideas. las palabras se amontonan. he dicho que sólo quiero mirar. detén estas manos. es un ritmo frenético, enfermizo. me encanta el sonido de las teclas aporreadas. ya tengo base para esta canción. su orgullo mira de reojo desde arriba. escupe si te atreves. soy una provocadora nata. una espectadora más. al fin y al cabo las oportunidades antes o después fueron monstruos. no te tengo miedo, o ganas de reconocerlo. aún pueden sorprenderme. me gusta hacer eso de taparme la boca con las manos. quedarme sin saliva. coge este momento por los huevos. exprímelo. tienes la vida entera para arrepentirte. ojalá tuviera tanto tiempo. agárrate a mi tobillo, vamos a volar. caeremos en picado sobre el asfalto mojado. y justo antes de tocar el suelo, despertaré, y veré a la cordura arrugada sobre la mesita de noche.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada